Paso a paso para crear una marca personal irresistible

Paso a paso hacia una Marca Personal Irresistible

Sólo una marca personal irresistible te va a permitir vender todo lo que deseas y a los precios que deseas por eso te voy a explicar los pasos que yo doy en mis negocios y con mis clientes para lograr esa marca personal irresistible que te permite atraer más clientes y aumentar tus ventas. Toma nota de los pasos que hay que dar porque te voy a poner deberes 😉

1 – ¿Quién es tu cliente?

Una marca personal sólo puede ser irresistible en el contexto adecuado. Es evidente que el mejor fabricante del mundo de neveras poco predicamento podrá tener entre los esquimales, no son sus clientes naturales. Por eso, tú, como fotógrafo, necesitas identificar primero que nada cuál es tu cliente. De todas las personas posibles que hay en tu ciudad o que te pueden comprar en internet, no todas serán las más ideales para contratar tus servicios, o bien porque no están en el rango de precios, o porque no les gusta tu estilo o porque alguna otra circunstancia personal les hace inapropiados para tu oferta. De modo que conocer quién es tu cliente es lo primero que has de saber. Una vez tengas claro quién es tu cliente podrás conocerlo, podrás investigar cosas sobre él que te permitirán avanzar hacia la creación de tu marca personal irresistible.

TAREA:

  1. Haz una lista de los productos y servicios que ofreces en tu negocio.
  2. Para cada producto o servicio piensa en qué tipos de clientes has tenido en tu vida profesional, seguro que puedes clasificarlos y seguro que no todos han sido iguales para ti.
  3. Haz, para cada tipo de cliente, una lista de características típicas sociales, culturales y de gustos o aficiones. Se trata de hacer un retrato de cada tipo de cliente, una especie de foto alrededor de la que poder anotar cualquier tipo de información que sea útil, bien para atraer su atención o para tener presente su propia idiosincrasia.

2 – Conoce a tu cliente

 Como habrás imaginado el ejercicio anterior es para poder comenzar a conocer a tu cliente. ¿Sabes porqué es tan importante conocer a tu cliente?

Te voy a poner un ejemplo absurdo que es como mejor se entienden las cosas. Imagina que eres fabricante de arandelas y averiguas que un tipo nuevo de clientes está surgiendo, son pocos de momento, es un nuevo mercado. Son clientes que buscan arandelas pentagonales doradas, una rareza, es cierto, pero cada cliente puede pedir lo que le parezca. Como son pocos todavía no han encontrado ningún proveedor que les de solución a su necesidad, de modo que se ven obligados a comprar arandelas clásicas, no porque les gusten, sino porque nadie les ha preguntado si desean otra cosa realmente.

Tu puedes decidir no hacer caso y seguir siendo uno de los miles de fabricantes de arandelas redondas plateadas ya que el mercado potencial es de millones de usuarios… aunque tu competencia son miles de fabricantes que hacen arandelas idénticas a las tuyas.

También puedes decidir fabricar arandelas para este tipo de cliente nuevo. Es cierto que son pocos, pero serás el primero y no tendrás competencia, el mercado será tuyo y podrás crear una reputación fácilmente.

Pues bien, todos los mercados son iguales. En todos los mercados hay clientes genéricos (supuestamente genéricos) y muchos clientes especiales que buscan algo que no encuentran, algo que podrías ofrecer tú…si les escuchas y si eres capaz de conocer esas demandas que otros no escuchan.

Por tanto conocer a tu cliente es lo más importante que has de hacer después de haberlo identificado.

Recapitulando: 1º localiza y reconoce a tu cliente, 2º conócelo y averigua qué necesidades y gustos o problemas tiene.

¿Cómo puedes conocerlo? hablando con él, escuchándole, preguntando sobre sus necesidades y sobre su problemática. En definitiva: no dando nunca nada por supuesto. La mayoría de las veces hacemos las cosas porque siempre las hemos hecho así, porque todos las hacen así o porque no se nos ha ocurrido cuestionarnos lo que hacemos..y mucho menos preguntar a los clientes qué es realmente lo que desean.

TAREA:

Ya has identificado a tu cliente, ahora tienes que identificar sus necesidades no satisfechas y sus problemas no resueltos. Lo más inmediato y sencillo es hablar con tus últimos clientes, aquellos con los que has tenido más empatía y preguntadles sobre todo lo que ha rodeado ese trabajo. Si es un reportaje de boda puedes averiguar todo lo que han tenido que vivir desde el día en que decidieron que se querían casar. Qué problemas han encontrado, qué soluciones han encontrado, que frustraciones han vivido, etc. Esta labor de investigación debe de incluir todos los aspectos, tanto generales como los relativos la fotografía. Por ejemplo: ¿cómo se imaginaban su reportaje antes de comenzar  a buscar fotógrafo? ¿tenían ya una idea preconcebida? ¿el mercado de la fotografía les ha parecido satisfactorio o les ha frustrado la búsqueda de fotógrafo? ¿cómo se han sentido en ese proceso? ¿por qué te contrataron a ti? ¿el resultado final era como lo esperaban antes del comienzo del proceso de selección?

Como ves son muchas preguntas. En tu caso personal, en función de tu actividad, las preguntas serán otras seguramente. El objjetivo es saber lo que ha pasado por su mente para intentar adelantarte a lo que piensen tus próximos clientes.

3 – Crea una oferta irresistible

Ya has localizado a tu cliente, ya le has conocido mejor y sabes cómo piensa. Lo lógico ahora es crear una oferta que se ajuste como un anillo al dedo de tu cliente y que sea una oferta irresistible, no necesariamente por el precio, sino porque se ajusta a los parámetros mentales de tu cliente. 

De este modo cuando tu próximo cliente lea esa oferta sentirá que alguien se ha metido en su cabeza y sabe lo que piensa, de modo que no podrá rechazar esta oferta.

El ejercicio aquí consiste en hablar con tus clientes, los que te han ayudado a conocerles mejor y que han contestado a tus preguntas anteriores y mostrarles esa propuesta nueva, a ver qué les parece. Seguramente, si has entendido bien las señales, la oferta les parecerá mejor, mucho mejor.

Otra cosa que puedes hacer para validar esa nueva propuesta es ofrecer la nueva y la vieja a los nuevos clientes, a ver por cuál se deciden. Si has hecho bien el trabajo la nueva propuesta debería ser la seleccionada por la mayoría.

4 – Contacta con tu cliente

Hasta ahora hemos visto los pasos para crear un magnetismo a tu entorno para que tu cliente se sienta atraído por tu oferta y por ti. Pero todo esto no sirve de nada si no eres capaz de llegar hasta donde está tu cliente, presentarte ante él para entablar una relación de confianza que permita la relación económica posterior.

Para eso necesitarás saber en qué círculos se mueve tu cliente, si es en Facebook, en foros verticales, en portales de usuarios, en Twitter, LinkedIn, etc. Además tendrás que saber qué tipo de conversaciones hay en ese entorno para no desentonar y no llamar la atención. Tu objetivo es crear relaciones de confianza, no entrar como un elefante en una cacharrería con tus ofertas y promociones y tirar todo el trabajo al cubo de la basura.

TAREA:

Haz una lista de los sitios en los que puedes contactar con tu cliente, de qué se puede hablar en ese entorno y cómo puedes tu aportar algo de interés en ese contexto para establecer ese contacto.

5 – Aporta valor y se generoso

Si te fijas, hemos detectado a tu cliente, hemos averiguado qué necesita y qué está buscando, hemos creado una oferta irresistible a su medida, hemos localizado los sitios en los que se relaciona y hemos entrado en esos círculos ¿qué nos falta ahora? Ser tan irresistibles con nuestra conversación que no puedan dejar de seguirnos.

Para eso podremos usar el conocimiento que tenemos de nuestro cliente. Sabemos qué le gusta y qué le preocupa y podemos aportar conversaciones y conocimientos para ayudarle y reconfortarle.

TAREA:

Has una lista de temas que le preocupan a tu cliente y en los que tú le puedes ayudar o dar consejo u orientación.

6 – Evangeliza con tu mensaje Internet y las Redes Sociales

Por último lo que vas a necesitar es llevar tu nuevo mensaje de productos y servicios, tu nuevo yo, hasta el último rincón de Internet y las Redes Sociales.

Sólo de ese modo podrás hacer que tu nueva marca, además de irresistible, sea popular y conocida por el público en general. Para ello vas a necesitar ayuda de algunos colaboradores:

  1. Tu blog
  2. Tus redes sociales
  3. Tu gestión estratégica de los contenidos y su difusión
  4. Proveedores de servicios colaterales a los tuyos
  5. Bloggers e influencers que pueden ayudar a hacer crecer tu marca

En tu blog hablarás a tus nuevos clientes de esos temas que sabes que les interesan.

Gracias a las redes sociales difundirás esos contenidos allí en donde se encuentra tu potencial cliente.

Tu gestión estratégica de los contenidos y su difusión te permitirá maximizar el impacto de tus publicaciones.

Los proveedores de servicios colaterales son perfectos para hacer campañas conjuntas o para crear contenidos que refuercen tu presencia.

Bloggers e influencers son un paso estratégico decisivo en tu marca porque es a esas personas a las primeras que van a escuchar tus clientes. Si ellos hablan de ti y te promocionan tu marca se verá muy reforzada.

TAREA:

Haz una lista de temas para tu blog y un calendario editorial de publicaciones. Determina cómo y en qué redes sociales se difundirán esos contenidos.

Haz una lista de proveedores con los que podrías establecer relaciones de colaboración y prepara un calendario de citas con ellos para tratar del tema.

Por último haz una lista de bloggers e influencers de tus clientes con sus datos de contacto y temática que tratan. Diseña un plan para contactar con esas personas y define una propuesta de la que hablarás con ellos.

 

7 – Trabaja y se constante

Este es el último paso que has de dar y no es el menos importante. Tener una marca personal irresistible no es una cuestión de suerte sino de estrategia y esfuerzo.

Te he desvelado la estrategia pero el esfuerzo lo has de poner tú con tu constancia y tu trabajo día a día. El ritmo lo marcas  tú, no es necesario darse una paliza todos los días, basta con que seas constante, un poco cada día, un poco cada dos días, o un poco cada semana. Lo que no debes de hacer es empezar y dejarlo a mitad porque de ese modo nunca podrás recoger los frutos del trabajo.

En esta página te he desvelado mi método de trabajo, cómo hago yo las cosas para mi y para mis clientes. Ahora te toca a ti ¿cuándo empiezas?